
Gael Calderón Balbuena es un alegre bebé de 10 meses. Con su sonrisa contagiante envuelve los más
nobles sentimientos.
Manuela Lora/MS
SANTO DOMINGO.- Quienes hayan conocido a Venus Balbuena, gerente de Relaciones Públicas del hotel Intercontinental V Centenario, podrán dar fe de la siguiente afirmación: no es la misma mujer desde el día que supo que Gael estaba en su vientre.
Y es que según ella misma afirma, ser portadora de vida es un privilegio que agradecerá a Dios todos los días que le restan de vida, ya que lo que empezó como una extraña molestia en el bajo vientre el 21 de noviembre de 2007, es hoy la plenitud de su vida.
En una entrevista exclusiva con MercadoSocial.com, Venus explica que nunca había sentido una “molestia” como la que sintió ese día, así que decidió ir al médico, quien de inmediato le indicó una monografía para ver de qué se trataba tal “molestia”.
“De repente la sonografista me dice: “Usted está embarazada, mire el anillo gestal”, y como creyó que no había escuchado lo que realmente había escuchado, preguntó: “¿Está usted segura de eso?”. “Sí señora, está embarazada”, fue la respuesta.
A partir de ese momento Venus dice que sintió asombro, alegría, expectativa y fue tan especial que tocó su vientre, salió de la sala y exclamó: “¡Dios mío estoy embarazada, voy a ser madre!”.
“El corazón se llenó de una sensación de gozo y plenitud al saber que sería portadora de vida y que con el sólo hecho de ser tan pequeñito, era nuestro bebé”, afirma Venus, quien en aquel momento “corrió a casa” con la afortunada noticia.
“Su padre se sintió feliz y se sonrojó con la noticia, se puso a escribir un mensaje a todos nuestros familiares y amigos, anunciando el gran acontecimiento. Es una fecha inolvidable”, asegura Venus.
 Venus Balbuena cuando estaba embarazada de Gael.
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Frente al “gran reto” que se le presentaba para convertirse en madre, Venus se llenó de las inquietudes normales de toda madre que se esté estrenando, como por ejemplo “¿cómo será el o la bebé?, ¿cómo se transformará mi cuerpo?... y de verdad que se transformó, fueron 9 meses intensos, ¡y con una barriga bastante grande!”, afirmó.
“Gael Calderón Balbuena, es un alegre bebé de 10 meses. Con su sonrisa contagiante envuelve los más nobles sentimientos. Le encanta comer, y de todo, es juguetón, activo, observador, curioso de explorar lo que le rodea. Es cariñoso y tierno. Cuando lo miro a los ojos le digo: “La vida es maravillosa cuando tú me miras y siento un palpitar con la sonrisa que brindas cada día al llegar la noche, no importa lo que pase, yo estoy aquí”, expresa Venus toda llena de cariño.
La ejecutiva hotelera afirma que visualiza en el futuro a Gael como un adolescente dinámico, risueño, lleno de sueños e ideas, responsable, formado en los del Hogar y la Fe.
FUTURO.- Asimismo, Venus le pide a Dios que de joven su hijo sea un visionario, sociable, disciplinado y aplicado.
Como adulto, quiere que sea un hombre emprendedor, trabajador, con expectativas y triunfador. "Cada día le pido a Dios que nos regale a su Papá y a mí la oportunidad de encaminarlo y llevarlo por el camino adecuado, “sabemos que el mundo no está alfombrado, pero podemos ponerle las sandalias de los valores a nuestros Hijos para que aprendan a caminar”.
La joven profesional, quien ya lleva varios años laborando en el hotel Intercontinental V Centenario, asegura que la maternidad es lo más hermoso que Dios le ha regalado a la mujer, por lo que: “Ser portadora de vida es una responsabilidad muy competitiva, que requiere esfuerzo, sacrificio, amor, cariño, disciplina, formación de hogar y sobre todo, los hijos son la bendición más grande que una mujer puede tener”.
“Otro aspecto maravilloso de ser Mamá, es la lactancia materna, gracias a Dios he podido amamantar a Gael durante todo este tiempo, a penas se inició en la ingesta de leche de fórmula a partir de los 8 meses y todavía cada noche vivimos ese sublime momento”, concluyó Venus.
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