
Wendy Rodríguez es madre de Laura Michelle, quien cumplirá siete años el 12 de Junio,
y David Alejandro, de tres años.
Manuela Lora/MS
SANTO DOMINGO.- La primera vez que Wendy Disnerys Rodríguez Valdez, gerente de Ventas mercado República Dominicana de la cadena hotelera Princess, supo que estaba embarazada, simplemente, no lo creyó, por eso no dudó en realizar una segunda prueba.
Aunque se trataba de un bebé muy deseado, no estaba en sus planes en esos momentos quedar embarazada, pero luego de una bendición de ese tamaño, no hay más salida que dar gracias… ¡y así lo hizo!
“Ya estaba en la etapa de mi vida en donde quería ser madre. De inmediato le dije a mi hermana, quien es mi mejor confidente y luego, sin esperar más, se lo conté a mi esposo. Ese fue el día más especial de vida, lleno de emociones extrañas, pero hermosas”, expresó Wendy.
La ejecutiva hotelera reconoce que sintió aprensión frente a la gran responsabilidad que significaba convertirse en madre, pero aclara que la forma en que la criaron sus padres, y en especial su madre, la ayudó bastante.
“Podía entender que ser madre era un reto que podía tomar de la manera más positiva y con toda seguridad, pues nacemos con ese don especial de la maternidad”, afirmó la joven profesional, madre de Laura Michelle, quien cumplirá siete años el 12 de Junio, y David Alejandro, de tres años.

Wendy quiere que sus hijos comprendan que las cosas se ganan.
CUALIDADES.- Al hablar de sus hijos Wendy sabe encontrar las palabras más dulces: “Laura Michelle es dulce y con un corazón de oro, pero de carácter fuerte; decidida en lo que va a hacer y segura de lo que dice y hace. Es un poco reservada, pero cuando habla lo hace con mucha propiedad. Es idéntica a su padre. Mientras que David Alejandro es súper cariñoso, inteligente, es dócil, pero a la vez con un carácter muy definido. En su colegio es la "mascotita", pues es amigo de todos, canta y sonríe de todo. Tiene una mezcla de los dos, pero dicen que se parece mucho a mí”.
Wendy visualiza a Laura Michel, por su carácter, como una líder; pero a David Alejandro, como es muy abierto y sin miedo escénico, lo visualiza más en medio de multitudes.
“De acuerdo a las costumbres y principios con que mi esposo y yo estamos tratando de criar a nuestros hijos pienso que serán jóvenes con unos valores impresionantes. Esperamos en Dios que la sociedad nos ayude a que crezcan como personas de bien, y humildes ante todo”, expresó la ejecutiva de Princess, quien destaca, además, que lo mejor que tiene el ser madre es “Poder cuidarlos y darle todo el amor que uno tiene dentro”.

Me gusta que se esfuercen por conseguir lo que quieren y a no ser conformistas.
MADRE MODERNA.- El rol de ser madre es hoy día un reto, pues se estar pendiente de todo: hijos, esposo, casa, trabajo y a la familia en general, pero para Wendy el tener hijos es lo más hermoso que le pueda pasar a una mujer, porque “ellos llenan tu espacio interior y le dan más sentido a mi vida. Ellos me traen toda la felicidad y son motivo para seguir luchando por un mejor futuro”.
Hay muchas cosas que Wendy quiere que sus hijos aprendan, pero una de las más importantes que ella les quiere dejar es que comprendan que las cosas se ganan. “También a valorar las cosas que poseen, a ser humildes. No obstante me gusta que se esfuercen por conseguir lo que quieren y a no ser conformistas, pues esto trae consigo dejar mal lo que esta mal y a no seguir adelante con cualquier proyecto que se propongan”, asegura la ejecutiva hotelera, quien concluyó diciendo: “Es importante para mí que ellos aprendan el valor de la familia: los hermanos, primos, tíos, abuelos y por supuestos los amigos que también forman parte importante en la vida”.
Una anécdota familiar…
“Los niños pasan por una etapa de su vida en donde nosotros los padres necesitamos la capacidad para comprender lo que les sucede, si no la tenemos, pues no somos perfectos, podemos encontrarla en los profesionales del área. Cuando David Alejandro nació, a los pocos meses, Laura comenzó a llamar la atención con su actitud y en ocasiones no podía controlar su ira, ella no sabía, pues lo hacía inconcientemente. Poco después mi esposo y yo nos pusimos de acuerdo y buscamos la solución. Eso ha sido lo único doloroso, pues uno piensa que no entiende a su hijo/a. Gracias a Dios mis hijos son saludables y me ofrecen mucho cariño es por eso que soy feliz con ellos”.