
Sus amplios almacenes, perfectamente organizados y que garantizan a la cartera de clientes
productos en existencia al momento en que lo necesiten.

Ledesma afirma que el temor no acompaña ni a la felicidad ni al éxito.
Texto y fotos:
Manuela Lora/MS
SANTO DOMINGO.- Juan Ledesma salió del “Sur profundo” a triunfar, y aunque su crecimiento se basó en sus habilidades gerenciales, no duda ni por un instante en afirmar que el éxito de DTA International S.A., empresa que preside, le llegó acompañado del apoyo de sus hermanos.
Luego de 13 años presentes en el mercado, Ledesma exhibe con orgullo la fortaleza de su compañía, la que recientemente fue galardonada con The Bizz Award, considerado el reconocimiento empresarial más importante del mundo, entregado por World Confereration of Bussinesses, a las empresas y empresarios más destacados de cada país, a fin de premiar la “Excelencia Empresarial”.
DTA International es una empresa especializada en la venta de repuestos para camiones y autobuses de la marca International, aunque en los últimos años han diversificado su cartera de productos incluyendo a marcas como Mack y Freightliner. Allí los clientes pueden encontrar desde el más pequeño tornillo, hasta las colas de remolque o el motor de cualquiera de estas marcas; además de baterías Performance para autos y camiones, así como refacciones.
Para ser una empresa que inició con un capital de menos de 200 mil pesos, el crecimiento alcanzado es realmente admirable, pues los pequeños espacios en que se iniciaron multiplicaron sus alcances, tanto así que en la actualidad cuentan con amplios almacenes, perfectamente organizados y que garantizan a la cartera de clientes productos en existencia al momento en que lo necesiten.
Actualmente laboran en esa empresa 33 personas, y de acuerdo con Ledesma, el 40% de estos empleados son mujeres.
RECORRIDO.- Juan Ledesma llega a la Capital desde el municipio de Duvergé, en el 1978, a casa de unas hermanas mayores que estudiaban contabilidad. Él se dedicó a trabajar y a estudiar, ingresando a la Universidad Interamericana, y graduándose en ésta de la licenciatura en Mercadeo en el año 1992.
En ese trayecto laboró para dos empresas, la Delta Comercial y Antillana Comercial, en ésta última Ledesma afirma haberse desarrollado en el área de los repuestos, haciendo el papel de gerente de la tienda, lo que le permitió aprender a desenvolverse en el área con bastante agilidad.

En DTA International los clientes pueden encontrar desde el más pequeño tornillo, hasta las colas de
remolque o el motor de cualquiera de las marcas que representan.
ALTAS Y BAJAS.- Hay momentos que marcan la historia de cada empresario exitoso, y de acuerdo con Ledesma, fueron muchos los momentos en que pensó que tendría que “tirar la toalla”.
“Cuando inicié este negocio junto a mis hermanos viví muchos momentos de incertidumbre, especialmente porque cuando dejé la empresa en que laboraba, mi superior me advirtió lo difícil que era introducirse y darse a conocer en el mercado, pero le dije que iba a tomar el reto”, expresó Ledesma.
El empresario narra haberse encontrado con situaciones que le dieron momentos de angustia, de decir, “no sigo más, me retiro”, situaciones de crisis económica, que muchas veces lo obligaron a recurrir a préstamos personales para solventar facturas. “Pero dentro de las bajas también tuvimos algunas altas, y fue que encontramos compañías que vendían el mismo repuesto que nosotros estábamos comercializando y nos apoyaron con el crédito”, indicó Ledesma, quien añadió que, en aquellos mismos momentos estremecedores, también contó con la insistencia de una hermana que les decía “Ustedes tienen que seguir adelante”.
“Tengo una anécdota que sólo de acordarme, realmente me conmuevo. Tenía en esos momentos dos hijos, y mi hija, con apenas tres o cuatro añitos, se subió a una sillita para alcanzar a mostrarme la despensa en la cocina, y me dijo “papi, aquí no hay nada, nada, nada”. Se refería a que no había nada de comida, porque cuando yo trabajaba, tenía mi empleo, en mi casa no faltaba nada, pero luego que me retiré, y en vez de que hubiera más bonanza lo que había era menos”, recuerda Ledesma, y con cierta jocosidad añade:
“Comí varias veces arroz blanco con par de huevos, que eso en mi casa, donde yo me crié nunca se vio, porque aunque éramos 10 hermanos mis padres siempre fueron muy responsables. Era una comida que no pasaba, pero que aprendí a comer ante la necesidad”, afirmó Ledesma, aclarando, que lo mejor de todo esto es que esa niña que en aquel momento le reclamaba, ahora tiene 18 años y ya trabaja en otra compañía familiar, dedicada a vender baterías para inversores, ella ya es bachiller y ahora va a estudiar Comercio Internacional en una prestigiosa universidad.

Ante los momentos difíciles Ledesma siempre estuvo dispuesto a dar la cara.
TIEMPOS DE CRISIS.- Ante los momentos difíciles Ledesma siempre estuvo dispuesto a dar la cara, y para explicar esto puso de ejemplo la crisis económica mundial que en la actualidad se vive.
“A finales del 2008 ya se hablaba de crisis, inclusive de banca rota en los Estados Unidos, pero nosotros hicimos una reunión con el personal y perseveramos en la visión que teníamos y dijimos que no iba a haber crisis, eso fue en enero, la crisis le va a llegar a cada persona cuando deje de trabajar o si nos vemos en la necesidad de hacer reducción de personal, pero fue todo lo contrario”, aseguró el empresario, explicando que tuvieron que incorporar más personal, e invirtieron más en momentos en que otros dejaron de invertir por temor a la crisis: “Por ende, cuando una persona iba a otra compañía por un repuesto le decían “no hay”, y lo que fue la caída en porcentaje de ventas para otros, fue el momento de crecimiento para nosotros”.
CONOCIMIENTOS.- Juan Ledesma está seguro que puede brindar muchos consejos a los nuevos emprendedores, pero uno de los principales que quiso resaltar es que para intervenir en el mundo de los negocios, el miedo hay que dejarlo en casa, “debajo de la cama”, porque para triunfar hay que estar en pie de guerra, y es que, si de algo está seguro es que: “El temor no acompaña ni a la felicidad ni al éxito”.
Asimismo aconsejó a los nuevos empresarios a no desvirtuarse de lo que hacen, porque no puede dedicarse a una actividad que no le va a generar ingresos o que lo que va a generar es un gasto.
“Hay otras veces en que muchos empresarios jóvenes se caen porque establecen un negocio que no conocen y que ni siquiera les gusta, tratando de imitar al otro haciendo un negocio que no manejan, uno tiene que disfrutar y divertirse en lo que hace, si te diviertes en lo que haces vas a generar bonanza”, puntualizó el empresario..
“Puedo concluir diciendo que el éxito viene acompañado de responsabilidad, deseo y debe estar acompañado de la fe en Dios, porque él debe estar primero, y es él quien tiene la voluntad de que todo salga bien”, señaló Ledesma.