Freddy Ortiz/MS
SANTO DOMINGO.- Aunque le extrañe, voy a hablar de béisbol. Del torneo invernal dominicano y del manejo de los equipos. Y lo hago porque me encontré en Jarabacoa con un grupo de santiagueros aguiluchos muy ofendidos, muy dolidos con esa descalificación que sufrió su equipo. Estos fanáticos están muy molestos, no tanto porque haya perdido el equipo, porque en el juego se gana y se pierde, sino porque creen que la directiva de las Águilas cometió una falta de respeto a la fanaticada, acostumbrada a 17 años consecutivos de clasificación.
Ellos dicen, que la Directiva no contrató a jugadores de calidad, aún siendo un equipo de dinero donde tradicionalmente se ha puesto delante el fervor deportivo antes que el fervor del negocio. Por ejemplo, dicen con rabia estos amigos, que las Aguilas contrataron a dos pitchers de una liga independiente de Estados Unidos, donde juega cualquiera. También contrataron dos catchers, uno que bateó por debajo de 100 y el otro con un “soquito” de brazo.
El short stop tenía tres años con el equipo, pero en el dugout, o sea que nunca había jugado y por eso tuvo una actuación penosa.
En la segunda base pusieron a un jugador que el mismo equipo había cancelado hacía cinco años y que en México lo que jugaba era outfield.
Pero donde estos amigos explotaron, fue cuando se refirieron al juego decisivo donde usaron como pitcher abridor a un Bartolo Colón que no tiraba una pelota hacia el home desde el mes de Julio!
Entonces, según el análisis de estos fanáticos, los dueños de las Águilas pensaron más en su rentabilidad que en el compromiso histórico que tienen con los fanáticos y por eso no pagaron buenos talentos, como ha hecho, por ejemplo el Licey, que tiene una nómina mensual de cerca de veinte millones de pesos, aunque no clasifique para las finales, pero por lo menos llegó a la pelea de Enero. Los jugadores que ponían el corazón para las Águilas, estaban detrás del Home y no juegan ya. Tony Peña, Miguel Diloné, Mendy López lesionado. Ahora hay que pagar bien para conseguir buenos jugadores. Y si no lo creen, miren para Licey y Escogido.
Así que esperemos que esto haya servido de lección a la directiva aguilucha para que el próximo año sus fanáticos no se frustren de la manera que están ahora.